Mientras yo estoy aquí en Madrid delante de una pantallita de ordenador escribiendo un blog que habla de cuando en cuando de paises lejanos, mis amigos se van desperdigando por el mundo, para mi orgullo… y mi envidia!
Bueno, por lo menos, van sumando sitios que conocer y visitar:
Locke se ha ido a Japón y todavía no había hecho ni una sola referencia en este blog (Gomennasai); una amiga se marcha a Holanda al ESTEC de la European Space Agency, y ¡ya son dos las visitas que debo a los Paises Bajos!; en Alemania tengo una ruta que hacer desde Sttutgart hasta la frontera norte pasando por Colonia… y ¡a méxico también tendré que hacer alguna visitilla!
De momento me conformaré con ir a La Rioja a probar unos vinos, que acaban de mandar allí a una “amiga offline” ¿Qué es una amiga offline? La respuesta en el consultorio del Dr. Malcolm
Si, amigos, si. ¡Hoy empieza la Feria de Albacete!… Y yo sigo aquí en este Madrid deseando volver, aunque solo sea un par de fines de semana.
Detrás de esa puerta que se ve en la foto, hay un recinto, conocido como los redondeles de la feria, que solamente se usa del 7 al 17 de Septiembre. Ahí dentro están todos los stands donde la gente come las delicias manchegas, bebe lo que le ponen, baila lo que le ponen, ve a sus amigos…. Un sitio entrañable para cualquier albaceteño.
Además, en el resto de la ciudad hay un campeonato de baloncesto y de tenis, conciertos, teatro y, por supuesto, todo el mundo deseando pasarlo bien.
Por cierto, que parece que el cartel (un poco infantil ¿no?) de la Feria de este año, ha traido un poco de polémica… la justa para que se hable un poquito de él.
Siguiendo con el turismo, me marcho para las fiestas de Tarazona,Aragón (no confundir con Tarazona de la Mancha, Albacete).
Parece que la tradición más pintoresca de las fiestas del lugar es el Cipotegato (curioso nombre), que consiste en “un hombre disfrazado de arlequín atraviesa la plaza del ayuntamiento mientras la gente le tira tomates”. Parece como la tomatina de Buñol(que no se me enfaden los turiasoneses), pero sin turistas foraneos…, ya contaré.
Todo se acaba. Y las vacaciones no iban a ser menos, claro.
A ver si ahora que recupero un ritmo de vida normal, recupero la costumbre de postear más a menudo, que el trabajo de subir el diario y las fotos me esta costando más tiempo del que había calculado. Pero bueno, supongo que para el viernes ya habré acabado y el blog recuperará su ritmo normal.
Quince días previsiblemente alejado de todo lo que suene a ordenadores, internet, televisión y demás basurilla tecnológica (espero). Así que, escasos lectores fieles, este blog previsiblemente permanecerá inactivo hasta dentro de un par de semanillas.
Quizás sea por el muro de cristal que se levanta apenas a dos centímetros de mi cara, pero nunca ha sido la mirada lo que más me ha llamado la atención. Quizás sea por eso que me enamoro de los labios y las sonrisas, y quízés sea por eso que me lo pase ayer tan bien viendo a Carlos Chaouen.
Carlos Chaouen es un cantautor andaluz, con aires marroquies en el nombre y un estilo muy personal. Ayer tocó en un local madrileño que también tiene caracter y mucho estilo: Libertad 8
Empecemos con Carlos Chaouen. Nos lo cruzamos a la entrada y lo vemos tenso, intranquilo, haciendose fotos con unos fans andaluces, que por lo visto ya lo seguían en Sevilla.
Sin embargo, luego coge la guitarra, se suelta, y con la ayuda de unos traguitos de cubata de cuando en cuando da un recital de casi dos horas. No se si adularlo o maldecirlo; por su culpa volvieron a reinar en mi mente toda la noche los labios que yo más he querido.
Este video es del concierto que hizo en la Sala Galileo. Iba a poner uno del concierto de ayer pero no se si merece la pena, ya que ya están en Youtube la mayoría de sus canciones, con bastante mejor calidad que la de mi camara
Sinceramente, su voz suena igual o mejor que en el mp3 que tengo grabado. Hasta ahora ha editado cuatro discos, y la verdad ayer me dió un poco de vergüenza no tener ningún disco de los suyos original. Algo habrá que hacer. Es un cantautor muy muy recomendable. En su página web podéis bajaros alguna de sus canciones y ver unos videos de sus actuaciones, aunque los mejores videos están en Youtube
Estoy dispuesto a comerme el mundo
si tu me lo aliñas con tu mirada
Y me lo sirves calentito
Con un vinito y una ensalada
Y te daré un bocaito pa probar y sino quieres
Pos no te doy nada.
Pero todo esto se disfruta mucho más en una sala como Libertad 8. Un local con encanto como diría una guía turística cutre. Un rinconcito, sin humos, en el que ves a Carlos ahí al lado, como puedes ver a un amigo en una fiesta o incluso a un cantante en el metro.
Hay que volver. Volver a Libertad 8 y volver(cada día) a escuchar a Carlos Chaouen.